El punto P en los hombres es lo que el punto G es para las mujeres.
Aunque todavía es poco conocido, a diferencia de su equivalente femenino que sigue siendo motivo de debate, se considera completamente real.
Para muchos hombres, la estimulación de la próstata sigue siendo un tema tabú.
Sin embargo, puede provocar un tipo de orgasmo completamente diferente—
más intenso y más poderoso, según quienes lo han experimentado.
Así que, no solo las mujeres pueden experimentar distintos tipos de orgasmos.
Descubre los secretos del punto P y los beneficios del masaje prostático.
Atrévete a abrir la puerta a nuevas sensaciones.
La mayoría de las veces, la palabra "Próstata" se asocia con términos médicos como "Cáncer", "Incontinencia", "Chequeo médico" y "Vejez".
Se olvida por completo la palabra "Placer".
Sin embargo, esta pequeña glándula, del tamaño de una castaña y ubicada debajo de la vejiga, juega un papel importante en la vida sexual de quienes se atreven a explorarla.
¡Siempre que se haga correctamente!
Descubrir esta zona erógena puede ser una experiencia transformadora. Se trata de nuevas sensaciones que recorren el cuerpo, mucho más intensas y profundas que un orgasmo clásico, pero sin erección ni eyaculación.
Esta diferencia tiene muchas similitudes con el orgasmo clitoriano, que las mujeres describen como más "eléctrico".
Antes de buscar la excitación sexual, es importante que los hombres exploren esta parte de su anatomía y se familiaricen con ella.
No se alcanza el orgasmo prostático simplemente colocando un dedo en el área anal. Este tipo de placer, ya sea solo o con una pareja, debe explorarse de manera progresiva, con delicadeza y suavidad.
Para estimular la próstata, hay que alcanzar aproximadamente 7 cm dentro del recto.
Puedes ayudarte con un juguete sexual adecuado, aunque un dedo también puede ser suficiente.
En la pared superior del recto, sentirás un pequeño bulto blando: esa es la próstata. Tiende a hincharse y contraerse con la estimulación del dedo o del juguete, lo que genera sensaciones de placer muy intensas.
Acompaña esta estimulación con una felación o masturbación para intensificar aún más las sensaciones.
Existen juguetes sexuales diseñados específicamente para estimular el perineo, el ano y la próstata.
Fáciles de usar, estos masajeadores prostáticos siempre tienen una curvatura para que la punta estimule directamente la próstata.
La mayoría están hechos de silicona, son lavables y tienen un anillo de seguridad.
Algunos incluso cuentan con una función de vibración para una mayor estimulación.
No tengas miedo de probar diferentes posiciones hasta encontrar la que mejor te funcione.
Acostado de lado, en posición fetal, con las rodillas hacia arriba o con un cojín debajo de la parte baja de la espalda...
Déjate llevar por la curiosidad y descubre sensaciones únicas.
Durante la estimulación prostática, se atraviesa la zona anal, que es muy inervada y muscular.
Todas las sensaciones son internas.
Esto contrasta con la noción tradicional del placer masculino, que suele asociarse con la eyaculación y la estimulación externa.
Es un nuevo aprendizaje para el hombre, aceptar el placer de una manera diferente.
Lo más importante es no forzarse y tomarse su tiempo.
Relájate y atrévete a descubrir todos los placeres que tu punto P tiene para ofrecerte.