Desde 2010, Internet y los sitios de anuncios clasificados están en pleno auge.
Atrás quedaron los tiempos en que una prostituta abordaba a sus clientes desde la calle. Hoy, la mayoría ejerce su actividad en la red, con total discreción.
No es necesario pasar por intermediarios como agencias o burdeles. Las trabajadoras del sexo pueden trabajar por cuenta propia.
Fijan sus propias tarifas y servicios y tienen derecho a rechazar a un cliente.
Las chicas publican sus anuncios en Internet a través de un sitio especializado, con o sin remuneración, cuelgan unas cuantas fotos atractivas y una descripción para destacar entre los muchos otros perfiles y gracias a las ventajas de la red llegan a una clientela mucho más amplia.
"Escort guapa, muy traviesa, sin tabúes, origen latino, fotos 100% reales, etc."
Hay miles de anuncios así en Internet.
En unos pocos clics, el cliente se desplaza por los perfiles, seleccionando sus criterios y afinidades para hacer su elección. Incluso puede pedir consejo a clientes anteriores.
Hoy en día existen multitud de sitios y aplicaciones especializados en las citas de pago. Éstas proporcionan un acceso rápido y fácil a la información, tanto para los clientes como para los operadores.
Así es más fácil encontrar una pareja que satisfaga a ambas partes.
Frente a esta sexualidad 2.0, los foros en línea se han desarrollado y convertido en un lugar importante para intercambiar ideas, conocer gente y obtener ayuda con la prostitución.
Los clientes suelen compartir sus experiencias, tanto buenas como malas.
Las chicas pueden informarse y aconsejarse mutuamente, y advertirse sobre clientes violentos o irrespetuosos.
Así que parece que la prostitución en línea tiene un brillante futuro por delante.